Una de nuestras principales herramientas de trabajo en las terapias es la psicomotricidad relacional.

La psicomotricidad integra tanto elementos psíquicos como motrices.
Las técnicas desarrolladas en psicomotricidad se basan en el principio de que las capacidades mentales como la abstracción, el análisis, la síntesis, simbolización, etc; se van a lograr mediante el conocimiento y control de nuestro cuerpo.
El principal objetivo de la psicomotricidad es educar nuestras capacidades perceptivas, sensitivas, representativas (cómo se traduce la información percibida por nuestros sentidos en nuestro cerebro) y simbólicas (qué significado damos a las cosas que percibimos y sentimos).



La PSICOMOTRICIDAD RELACIONAL parte de la vivencia de la propia persona, en relación a su cuerpo, a su entorno, a las personas con las que se relaciona, a la capacidad de acción, etc. Todo lo que vivimos, es decir, sentimos, percibimos, hacemos, se traduce en una organización mental que va permitiendo nuestra maduración neurológica y desarrollo motor, afectivo - emocional y mental.